¿Sabes cambiar una llanta?

¿Sabes cambiar una llanta?

enero 28, 2022 3:34 am

Pocas veces pensamos en las llantas de nuestro carro. Pero, que estén en buenas condiciones no nos salva de algún imprevisto. Si hay un clavo o un pedazo de fierro en la calle, puede pinchar la llanta. O, puede pasar, que caigamos en un bache y el impacto una pinchadura.

Así que, por si acaso, no está de más recordar los pasos para cambiar una llanta. Antes que nada, hay que asegurarse de traer siempre lo necesario: la llanta de refacción, las señales o triángulos de emergencia, el birlo de seguridad, un gato hidráulico y una llave de cruz, sobre todo, si sales a carretera.

Ahora sí. Primero, disminuye la velocidad, prende tus intermitentes y oríllate a una zona en la que puedas detenerte. Al bajar de tu auto, asegúrate de que estás en un lugar seguro para poder empezar a hacer el cambio de llanta. Segundo, saca todas las herramientas que necesitas y coloca los triángulos de emergencia atrás de tu carro, para que los demás automovilistas puedan ver que estás detenido por una avería. Tercero, comienza a aflojar el birlo de seguridad, si es que la llanta lo tiene, y continúa con el resto, sin sacarlos por completo. Para esto, necesitarás la llave de cruz. Cuarto, coloca el gato hidráulico debajo del carro; la mayoría de los coches tienen una ranura en la parte trasera y otra en la delantera que es donde se debe colocar el gato hidráulico para poder elevarlo. Asegúrate de localizar esa ranura para que no haya un riesgo a la hora de levantarlo.

Ahora viene la parte más emocionante. Quinto, eleva el carro unos 10 o 15 centímetros. Nunca te coloques debajo del carro. Aquí ya puedes quitar todos los birlos y jalar la llanta hacia afuera. Coloca esa llanta debajo del carro para que, en caso de que el gato hidráulico se zafe, el carro caiga sobre la llanta y amortigüe la caída. Pon los birlos en un lugar cerca de ti en el que puedas localizarlos fácilmente después. Sexto, pon la llanta de refacción, cerciorándote de que los hoyos del rin coincidan con los tornillos de los birlos. Apriétalos lo más que puedas con las manos. Séptimo, baja tu auto usando la palanca del gato hidráulico y, una vez que la llanta esté sobre el suelo, retíralo, y quita la llanta dañada. Finalmente, guarda la llanta y las herramientas en la cajuela y estás listo para seguir tu camino.

Es muy importante que, en cuanto puedas, lleves a reparar la llanta dañada o, bien, la reemplaces, porque las de refacción, generalmente, son más delgadas y esa diferencia puede dañar a tu carro. Si tienes una garantía extendida que cubre las llantas, como las que ofrecemos en GarantiPLUS, este último punto lo resolverás con muchísima facilidad.